Logo

Muelas del juicio: cuándo hay que extraerlas y cuándo no

Publicado el 31 de julio de 2026 · Carlos Sancho Pons — especialista en cirugía oral
Revisión dental para valorar las muelas del juicio en Barcelona

Las muelas del juicio son, probablemente, el tema dental sobre el que más mitos circulan. Que hay que sacarlas siempre. Que si no duelen no pasa nada. Que la operación es muy dura. Que con anestesia local no se puede hacer. Que es mejor esperar a que den problemas.

La realidad clínica es más matizada. No todas las muelas del juicio hay que extraer, pero tampoco todas las que no duelen son inofensivas. La decisión depende de varios factores que solo se pueden evaluar correctamente con una revisión y una radiografía.

En Clínica Dental Sancho, Carlos Sancho Pons — especialista en cirugía oral con formación en la Universidad de Nueva York y máster en la UIC — realiza extracciones de muelas del juicio con planificación previa y anestesia local. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber para entender tu situación y tomar una decisión informada.

Qué son las muelas del juicio y por qué dan problemas

Las muelas del juicio son los terceros molares — los últimos dientes en salir, habitualmente entre los 17 y los 25 años. Se llaman "del juicio" porque aparecen cuando se supone que ya hemos alcanzado la madurez.

El problema es que la mandíbula humana ha ido reduciéndose evolutivamente, pero el número de dientes se ha mantenido. Resultado: muchas personas no tienen espacio suficiente para que estas piezas salgan en la posición correcta.

Cuando hay espacio y la muela sale bien alineada, puede funcionar perfectamente durante toda la vida. Pero en la mayoría de casos — y esto es lo que vemos en consulta — la muela queda atrapada total o parcialmente dentro del hueso, sale torcida o presiona contra el molar anterior. Eso es lo que los dentistas llamamos un cordal impactado o incluido.

Por qué una muela del juicio que no duele puede seguir siendo un problema

Este es el punto que más confunde a la gente. La ausencia de dolor no significa que no haya problema. Una muela impactada puede:

  • Estar ejerciendo presión silenciosa sobre el molar anterior, causando un daño progresivo que no se nota hasta que es irreversible
  • Generar una bolsa de difícil higiene donde se acumula placa y bacterias, aumentando el riesgo de caries y enfermedad periodontal en los dientes vecinos
  • Desarrollar un quiste o un saco folicular alrededor de la corona — un proceso que puede reabsorber hueso y que tampoco suele doler al principio
  • Dificultar la limpieza correcta del molar de delante, favoreciendo su deterioro

Por eso la evaluación de las muelas del juicio no se basa solo en si duelen o no. Se basa en lo que muestra la radiografía y en la valoración clínica de cómo está posicionada y qué riesgo representa a largo plazo.

Cuándo hay que extraer una muela del juicio: indicaciones claras

No todas las muelas del juicio requieren extracción, pero hay situaciones en las que la indicación es clara y no conviene demorarla:

Pericoronaritis — infección del tejido que rodea la muela

Es la causa más frecuente de dolor agudo relacionado con las muelas del juicio. Ocurre cuando la muela está parcialmente erupcionada y el tejido de encía que la cubre — llamado opérculo — se infecta. La zona se inflama, duele, puede haber dificultad para abrir la boca y en casos más severos aparece fiebre.

La pericoronaritis puede tratarse en el momento agudo con antibióticos y lavados, pero tiende a repetirse. Si ha habido más de un episodio, la extracción es la solución definitiva.

Caries en la muela del juicio o en el molar adyacente

Cuando la muela está mal posicionada o parcialmente erupcionada, la zona entre ella y el molar anterior es prácticamente imposible de limpiar bien en casa. Con el tiempo, la placa acumulada genera caries en una o en ambas piezas.

Si la caries afecta solo a la muela del juicio, la extracción es la opción más sencilla — restaurarla suele ser técnicamente difícil y poco predecible. Si la caries ha llegado al molar de delante, la urgencia es mayor porque ese diente sí tiene que conservarse, en ocasiones con una endodoncia.

Muela impactada con daño al molar anterior

Cuando la muela del juicio empuja contra el segundo molar, puede causar reabsorción radicular — literalmente, la raíz del diente de delante se va disolviendo por la presión. Es un proceso silencioso pero muy serio. Si se detecta a tiempo, extraer la muela puede frenar el daño. Si se detecta tarde, el molar de delante puede estar comprometido.

Quiste o patología asociada

Alrededor de la corona de una muela incluida puede desarrollarse un saco folicular que con el tiempo puede convertirse en un quiste. Los quistes pueden crecer silenciosamente, reabsorber hueso y, en casos más avanzados, requerir una intervención más compleja. La detección temprana en radiografías periódicas es la clave.

Ortodoncia o rehabilitación oral

En algunos casos, la extracción de las muelas del juicio forma parte de la planificación de un tratamiento de ortodoncia o de una rehabilitación oral más amplia. El objetivo puede ser liberar espacio, evitar que la muela presione los dientes que se están moviendo o preparar el terreno para otros tratamientos.

Cuándo no hay que extraer una muela del juicio

Aquí está la parte que muchas personas no esperan escuchar en una clínica dental: no siempre hay que sacarlas.

Si una muela del juicio ha erupcionado correctamente, está bien alineada, tiene espacio suficiente, no compromete la higiene ni la salud de los dientes vecinos y la radiografía no muestra patología asociada, no hay indicación de extraerla. Puede y debe conservarse.

También hay situaciones en las que la extracción, aunque pudiera estar indicada, se pospone por razones médicas: anticoagulantes, bisfosfonatos, ciertos tratamientos oncológicos, diabetes descontrolada o estados de salud general que aumentan el riesgo quirúrgico. En esos casos, la decisión se toma en conjunto con el médico del paciente.

Cómo es el proceso de extracción de una muela del juicio

Uno de los mayores frenos para operarse una muela del juicio es el miedo a la intervención. Y en muchos casos ese miedo viene de experiencias propias o ajenas de hace años, cuando los protocolos eran diferentes. Hoy la extracción de muelas del juicio, bien planificada, es un procedimiento predecible y mucho más llevadero de lo que la gente espera.

Paso 1 — Valoración y planificación

Antes de cualquier intervención hacemos una radiografía panorámica — y en casos complejos un CBCT, que es un TAC dental en 3D — para ver exactamente la posición de la muela, su relación con el nervio dental inferior y la cantidad de hueso que hay alrededor. Esa información es la que nos permite planificar la extracción con seguridad y anticipar cualquier complicación.

Carlos Sancho Pons, como especialista en cirugía oral, realiza esta valoración con criterio clínico específico. No todas las extracciones son iguales: una muela semierupcionada es muy diferente de una completamente incluida en horizontal.

Paso 2 — La intervención

La extracción se realiza con anestesia local. El paciente no siente dolor durante el procedimiento — puede notar presión, movimiento o algún sonido, pero no dolor. Si hay ansiedad importante, se puede valorar la sedación consciente como complemento.

Dependiendo de la posición de la muela, puede ser necesario hacer una pequeña incisión en la encía y, en algunos casos, dividir la muela en fragmentos para facilitar su extracción. El tiempo varía según la complejidad: desde 15 minutos para una muela semierupcionada hasta 45-60 minutos para un caso más difícil.

Paso 3 — Postoperatorio

El postoperatorio es la parte que más preocupa a la gente, y con razón: las primeras 48-72 horas pueden ser incómodas. Inflamación, algo de dolor controlable con analgésicos y restricciones en la dieta son normales. Lo que no es normal — y en lo que hay que estar alerta — es una fiebre alta, un dolor que empeora después del tercer día o un alveolo que huele mal y no sangra: eso puede indicar una alveolitis seca, que se trata fácilmente pero requiere visita.

Te damos instrucciones escritas detalladas después de la intervención y estamos disponibles si tienes dudas durante la recuperación.

Paso 4 — Revisión

A los 7-10 días hacemos una revisión para comprobar que la cicatrización va bien y retirar los puntos si los hubiera. En la mayoría de casos, en ese momento la recuperación ya está prácticamente completa.

¿A qué edad es mejor operarse las muelas del juicio?

Esta es una de las preguntas más frecuentes, y la respuesta tiene matices.

En general, las extracciones en personas jóvenes — entre los 18 y los 25 años — son más sencillas porque el hueso es más flexible, las raíces todavía no están completamente formadas y la recuperación tiende a ser más rápida. A medida que pasan los años, las raíces se consolidan más, el hueso se vuelve más denso y la intervención puede ser algo más compleja.

Pero esto no significa que en personas mayores no se pueda hacer. Se hace, y con buenos resultados. Lo que sí cambia es que conviene valorarlo con más detalle.

La edad ideal no es un número concreto — es el momento en que la valoración clínica indica que la extracción es necesaria o conveniente. Ni antes por anticipación innecesaria, ni después por postergación indefinida.

Riesgos y complicaciones: lo que hay que saber

Como cualquier intervención quirúrgica, la extracción de muelas del juicio tiene riesgos. Conocerlos no es para asustar sino para tomar la decisión con información completa.

Riesgos frecuentes pero menores

  • Inflamación y molestia postoperatoria — normal y predecible, se controla con analgésicos
  • Sangrado leve durante las primeras horas — normal mientras se forma el coágulo
  • Dificultad para abrir la boca los primeros días — trismus, se resuelve solo
  • Alveolitis seca — el coágulo no se forma correctamente y queda el hueso expuesto. Dolorosa pero de fácil tratamiento

Riesgos menos frecuentes pero que hay que mencionar

  • Parestesia temporal del labio o la barbilla — entumecimiento por proximidad al nervio dentario inferior. En la gran mayoría de casos es temporal y se recupera. Es muy raro que sea permanente, y la planificación con CBCT ayuda a minimizarlo
  • Infección postoperatoria — poco frecuente con el protocolo antibiótico adecuado
  • Comunicación con el seno maxilar en muelas superiores — rara, se trata en el momento

Una planificación cuidadosa, una técnica correcta y seguir las instrucciones postoperatorias reducen significativamente la probabilidad de complicaciones. La experiencia del cirujano importa mucho en este tipo de intervenciones.

La muela del juicio, ¿sacarla o no sacarla? Dependerá siempre de tu caso

La decisión sobre las muelas del juicio no debería tomarse basándose en lo que le pasó a un amigo, en lo que se lee en internet o en el miedo a la intervención. Debería tomarse con una radiografía actualizada y la valoración de un profesional que conozca tu caso.

En Clínica Dental Sancho evaluamos cada situación de forma individual. Si la muela está bien y no representa riesgo, te lo decimos y hacemos seguimiento periódico. Si está indicada la extracción, te explicamos por qué, cómo será el procedimiento y qué puedes esperar. Sin presiones y con toda la información.

Carlos Sancho Pons realiza las extracciones con la planificación que cada caso requiere — desde la radiografía hasta la revisión postoperatoria. Si tienes dudas sobre tus muelas del juicio, lo más sensato es una valoración. Es rápida, no duele y te da la información que necesitas para decidir con tranquilidad.

Preguntas frecuentes sobre las muelas del juicio

¿Hay que extraer siempre las muelas del juicio?

No. Si una muela del juicio ha erupcionado correctamente, está bien alineada y no causa problemas ni riesgo para los dientes vecinos, puede conservarse. La extracción solo está indicada cuando hay una razón clínica concreta: infección, caries, presión sobre el molar adyacente, quiste o planificación de ortodoncia.

¿Las muelas del juicio que no duelen pueden seguir siendo un problema?

Sí. La ausencia de dolor no garantiza que no haya problema. Una muela impactada puede causar daño silencioso al molar de delante, generar caries en zonas de difícil limpieza o desarrollar un quiste sin dar síntomas. Por eso la evaluación con radiografía es imprescindible, aunque no duela nada.

¿A qué edad es mejor operarse las muelas del juicio?

En general, entre los 18 y los 25 años, cuando las raíces todavía no están completamente formadas y el hueso es más flexible. La recuperación suele ser más rápida. Pero en personas mayores también se puede hacer con buenos resultados — lo importante es la valoración individual, no la edad.

¿Duele la extracción de una muela del juicio?

Durante la intervención no, porque se realiza con anestesia local. En casos de ansiedad importante, también ofrecemos sedación consciente para que la experiencia sea lo más cómoda posible. El paciente puede notar presión o movimiento, pero no dolor. El postoperatorio sí puede ser incómodo: inflamación y molestia los primeros días son normales y se controlan bien con analgésicos.

¿Cuánto tiempo dura la recuperación después de la extracción?

La fase más incómoda suele durar 3-5 días. La inflamación máxima aparece alrededor del segundo o tercer día y luego va bajando. A los 7-10 días, cuando se hace la revisión y se retiran los puntos, la mayoría de pacientes ya está prácticamente recuperado.

¿Qué es la alveolitis y cómo se evita?

La alveolitis seca ocurre cuando el coágulo que se forma en el alveolo después de la extracción se deshace antes de que cicatrice correctamente. Produce un dolor intenso que empeora en lugar de mejorar. Para evitarla, hay que seguir las instrucciones postoperatorias: no fumar, no hacer enjuagues bruscos las primeras 24 horas y no tomar bebidas muy calientes o muy frías. Si aparece, se trata fácilmente en consulta.

¿Se pueden extraer las cuatro muelas del juicio a la vez?

Técnicamente es posible, pero en la práctica lo habitual es hacerlo por cuadrantes o por lados. Extraer las cuatro a la vez puede hacer el postoperatorio más difícil de gestionar. La planificación depende de cada caso — lo decidimos con el paciente antes de la intervención.

¿Cuánto cuesta la extracción de una muela del juicio en Barcelona?

El precio varía según la complejidad del caso: no es lo mismo una muela semierupcionada que una completamente incluida en horizontal. En Clínica Dental Sancho hacemos el presupuesto después de la valoración inicial, con toda la información del caso encima de la mesa.

¿Dudas con tus muelas del juicio?

Valoración con radiografía y criterio de cirujano oral. Sin presiones y con toda la información.

 932 013 344 Contactar
 932 013 344 Copyright 2026 Aviso Legal Política Cookies Powered by ILIMITAT
Copyright 2026 Aviso Legal Política Cookies Pwd by ILIMITAT